"La miel hidrata y cuida la piel, revitaliza la piel madura, previene la aparición de granitos y alivia las quemaduras del sol"
¿Cómo ha llegado hasta ahí la miel, tan bien colocada en un tarro de cristal, lista para endulzarnos la vida?
A veces, se da por hecho que la miel viene en tarros y no se valora la verdadera obra de arte de la madre naturaleza. La elaboración de la miel es fruto de la madre naturaleza, única y exclusivamente. Es un proceso completamente natural en el que no intervienen ningún tipo de factores externos.
Las abejas absorben con su lengua el néctar de las flores que visitan, lo almacenan en su buche y regresan a la colmena. En la colmena, entregan la miel a las abejas obreras jóvenes.
Una vez que las abejas obreras han recibido el néctar se ponen a trabajar para poder transformarlo en miel. Este proceso de transformación puede durar varios días, dependiendo de diversos factores como pueden ser la humedad y la temperatura exterior. Es importante durante este proceso, reducir el contenido de agua del néctar de un 70% a un 17%, aproximadamente.
Durante todo el proceso de deshidratación del néctar, la pérdida de humedad se utiliza para refrigerar la colmena de las abejas, se crean corrientes de aire que consiguen mantener siempre constante la temperatura del nido de cría.
Mientras que el proceso de transformación de néctar a miel tiene lugar, miles de abejas jóvenes que aún no han salido de la colmena, se pasan el néctar unas a otras. Al pasarse el néctar entre ellas, consiguen enriquecerlo con encimas que ellas mismas segregan.
Una vez que las celdas están llenas de miel, esta puede mantenerse en perfectas condiciones de consumo durante muchos años.
La miel se extrae por centrifugación de los cuadros sin romper las celdas de cera, pudiendo estas ser reutilizadas. Esto supone un ahorro energético para las abejas ya que al no tener que generar nuevas celdas, podrán dedicarse en plenitud a otras labores de la colmena. Además, supone una mayor limpieza en la extracción y un aumento de la producción de miel.
Una vez que se ha extraído la miel, hay que filtrarla y dejarla reposar para poder eliminar así todas sus impurezas antes de llevar a cabo el envasado.
La miel natural es envasada también mediante procesos naturales para que conserve todas sus propiedades. Se hace en tarros al vacío o incluso en tarros sellados con la propia cera de las abejas. ¿Más natural? Imposible.
La abeja nos transmite el mensaje de que la dulzura de la vida, está dentro de nuestros corazones.
Aunque el mundo caiga, las esperanzas desaparezcan, y el día siga gris, dentro de nuestros corazones tenemos esa fuerza, esa dulzura interna que nos sustenta y que tenemos que encontrar.
Nos recuerda en este sentido, que debemos de ser capaces de extraer la miel de la vida en esos momentos grises. Como hacen ellas.
Extraigamos la miel de la hiel. Extraigamos ese punto de felicidad y de dulzura en momentos grises y tormentosos.
No importa cuán grande sea el sueño, lo alcanzaremos si lo perseguimos con anhelo.
La abeja es el símbolo de lograr lo imposible. Del mismo modo lograremos cualquier cosa que pongamos en nuestra mente siguiendo el ejemplo de la abeja.